Ámbar es un pequeñajo bellísimo que todavía está descubriendo el mundo. Aunque de primeras es algo asustadizo y prudente, se deja acariciar con suavidad mientras va ganando confianza. En cuanto se siente seguro, saca a la luz todo su potencial juguetón y divertido.
Su gran cualidad es lo muchísimo que le gustan los demás gatos: los busca constantemente y se refugia bajo su manto para sentirse protegido. Por eso, es el compañero ideal si ya tienes otro felino en casa que pueda hacerle de «hermano mayor» y guiarle.
Si tienes paciencia, amor y un compañero gatuno para él, ¡Ámbar es tu elección perfecta! 🏡❤️









