A sus 8 años, Arthur ha conocido la cara más amarga de la lealtad: su anterior familia decidió que ya no había sitio para él en sus vidas. A pesar de llegar a la protectora con el corazón un poco roto y desconcertado, este grandullón color crema no ha perdido ni un ápice de su nobleza.
Como buen cruce de Shar Pei, Arthur es un perro sereno, independiente pero profundamente apegado a las personas que le demuestran cariño. Los perros adultos de su edad son compañeros ideales: ya conocen las normas básicas de convivencia, tienen un nivel de energía equilibrado y disfrutan tanto de un paseo tranquilo como de largas siestas a tus pies mientras teletrabajas o ves una película.
Arthur necesita una familia que entienda que los perros senior tienen un amor maduro, incondicional y único para ofrecer. Busca un hogar tranquilo donde le devuelvan la seguridad que le arrebataron y donde pueda jubilarse rodeado de mimos, una cama calentita y la certeza de que nunca más lo volverán a dejar atrás.
Si buscas un compañero fiel, educado y agradecido que llene tus días de paz, Arthur te está esperando con las patitas abiertas.
