Él es un guapísimo gato negro y blanco de aproximadamente 2 años de edad. Su vida dio un vuelco muy duro recientemente: perdió a su anterior dueña, la persona que era todo su mundo, y de la noche a la mañana se ha encontrado completamente desubicado.
Como es natural tras una pérdida así, el mundo ahora mismo le da miedo. Actualmente es un gato muy asustadizo al que le cuesta confiar en las personas. No es un gato «alfombra» ni faldero desde el primer momento; él sabe poner sus límites cuando se siente abrumado y necesita que se los respeten rigurosamente.
Sin embargo, a sus 2 añitos tiene toda la vida por delante y un corazón enorme que solo necesita tiempo para sanar. Detrás de sus miedos hay un compañero noble que, con paciencia infinita y constancia, volverá a descubrir la seguridad de un hogar.







