Os presentamos a esta belleza de tan solo un año de edad. Es una gata atigrada y blanca que combina lo mejor de dos mundos: la elegancia de sus rayas y la dulzura de su pecho y patitas blancas.
Al tener un añito, todavía mantiene esa energía joven, curiosa y juguetona, pero ya ha dejado atrás la locura de un bebé, por lo que es mucho más estable. Es una gata cariñosa y equilibrada que se adaptará de maravilla a la rutina de un hogar. Le encanta investigar cada rincón, tomar el sol en la ventana y, por supuesto, disfrutar de una buena sesión de mimos y ronroneos en el sofá junto a su familia humana.
Es la compañera perfecta tanto si vives solo como en familia, ya que tiene el tamaño y la edad ideal para convertirse en tu mejor amiga durante muchos años.
Se entrega con su protocolo veterinario al día (vacunas, chip y desparasitación).









