Mochi tiene 6 años y una forma muy particular de recorrer el mundo.
Una paresia en sus extremidades posteriores hace que no pueda ponerse de pie ni caminar como lo haría cualquier otro gato. Pero eso no significa que haya dejado de tener ganas de vivir, de curiosear, de disfrutar ni de encontrar su lugar. Se ha adaptado a su manera y, con sus propios recursos, consigue desenvolverse y moverse por su entorno.
Necesita una familia que se fije en todo lo que puede ofrecer. Una familia dispuesta a conocer sus necesidades, adaptar su entorno y darle el tiempo y el cariño que merece.
¿Te animas a conocerlo y descubrir todo lo que este pequeño tiene que ofrecer?
Si tienes cualquier duda sobre su movilidad, sus necesidades o los cuidados que requiere, no dudes en consultarnos. Estaremos encantados de informarte.


