A primera vista, este guapo gato atigrado de 2 años te mirará con la seriedad de un gran felino de la selva o un detective privado. Tiene una expresión imponente que resalta gracias a unos preciosos tonos naranjas en sus ojos y en la zona de sus bigotes… 🐯 ¡pero todo es una fachada! Es un experto en el arte del engaño. 😜
Aunque su carita diga «soy un tipo rudo», la realidad es que le encantan los mimos y se deja acariciar perfectamente. Además, tiene un «botón secreto»: en cuanto agarra un poquito de confianza, su timidez desaparece y se transforma en un gatito súper juguetón. Su mayor debilidad es ponerse panza arriba 🐾 para demostrarte lo feliz y seguro que se siente a tu lado.









